domingo, 14 de febrero de 2010

Desayuno-Cena

Domingo 5:07 de la noche, o Lunes 5:07 de la mañana. Llego del trabajo, y vuelvo a llegar depués de sacar a Jonka. Pitufa me dijo que sobraría ensalada de pasta de su cena para cuando llegara. Abro el frigo y no la encuentro. Miro de arriba a abajo y no veo nada parecido. Tenemos que hacer una compra grande, no hay mucho que buscar. Por fin encuentro los macarrones. Están en un mini-taper. Los vuelco en un plato y me sorprendo por que el bote engaña, o la pasta se ha multiplicao. Estupendo, pero hay que aliñarlo. Una latita de atún con su aceitito de oliva. Abro uno de esos botes de salsas que venden para mojar nachos. Leo sus ingredientes: agua, pasta de tomate (13%), pimientos rojos (7%), cebollas (6,5%), pimiento verde (4,7%), azúcar, vinagre, almidón de maiz modificado (que miedo), sal, pimientos jalapeño (0,8%), especias (grano de mostaza), aromas y azúcar caramelizada.
Pruebo una, muy bien aprovechada, cucharada grande de esa salsa. El primer impacto de sabor rico rico. Cinco segundos después ardía. Lo rebajo bastante con tomate frito y se lo añado a los macarrones con el atún, y con su aceite. Por encima, medio sobre de queso en polvo hasta que cubre la salsa y, para terminar, una loncha de queso para sandwish redoblada señalando el centro del plato. Tres minutos y medio de microhondas, y vaya desayuno de antes de dormir que me acabo de marcar.
Esto es una anécdota, más que una receta.


Benditos macarrones Pitufa ;)

martes, 9 de febrero de 2010

Melocotón en Anchoas

Lo prometido es deuda. Para empezar prepararemos unos estupendos panecillos con melocotón en anchoas. Para ello necesitaremos:

Anchoas en conserva.
Confitura de melocotón.
Minitostas de trigo (pan tostado).

Lo primero que hay que hacer es extender una fina capa de melocotón sobre una cara de los panecillos, sobre la cual iran las anchoas. Recomiendo trocearlas un poco para evitar llevarse de un primer bocado todo el pescado.
Hay que tener cuidado a la hora de esparcir los trozos de anchoa, de forma que no supere en exceso la cantidad de confitura que ya pusimos antes.

El resultado sería algo así:
Ya me dirán qué les parece, siempre y cuando lo hayan probado.

Un saludo.

sábado, 6 de febrero de 2010

Son las 4h12. "Pitufa" está trabajando y yo sigo con el reloj cambiado, me aburro y me da por comer. A menudo invento y, aunque a veces he tenido que dar más de un paseo al baño, la mayoría me sorprendo gratamente. Comer es uno de los placeres más grandes de la vida y, quien diga lo contrario, no come sino devora.
Todavía me queda un gustirrinín a uno de mis últimos "aciertos esporádicos culinarios" que, según "Pitufa", es un crimen a la vista, una tortura al paladar y un martillo en el estómago, o eso entiendo en su cara cuando ve semejante combinación dispar de alimentos. Tengo que decir en mi defensa que ni siquiera lo ha olido, ni mucho menos probado. Oler lo que uno come es una parte no menos placentera que comer en sí. Y se me ha ocurrido una idea...

Cuando enseño a "Pitufa" un nuevo plato la valoración siempre es un uno contra uno. Quiero empezar con esto la cocina experimental, donde quizás tú que me estás leyendo, un día te dé por probar una receta, y puede que incluso por comentar qué tal te ha ido, si estaba rico, o si me quieres enviar un virus informatico por que te ha provocado una enfermedad intestinal irreversible. Bromas aparte. El tentenpié de esta noche será la primera receta experimental, pero eso será otro día, por hoy le voy a dar a PUBLICAR ENTRADA y ver como ha quedado.

Un Saludo.